¿Por donde empezar? Por el principio dijo uno. La primera vez que hice el ridículo por mi estado de ebriedad. Casa del Iano. Tenía 15 años, y era esa época, la que gracias a Dios mi cerebro se ocupó de enterrar bien en el fondo de mi subconsciente: el heavy cabeza. Nos juntábamos a comer un asado y tomar unas birras en el quincho de la casa de este muchacho con los compañeros de curso del colegio. Estaba llegando tarde, vaya a saber uno por qué, pero así era. La cuestión es que me perdí la parte de la comida y la charla pacífica, pero llegué a tiempo para el alcohol y como venía acelerado pensé que tenía que ponerme al tanto. Entro, saludo y me dan un vaso de chopp, y mi amigo Javito me sirve sin espuma una pinta de Quilmes, a lo que yo respondo a su amabilidad con un brindis y fondo blanco, pidiendo otro más. Por aquellos tiempos no venía con ese gusto frutado propio de una cerveza artesanal o esa similitud a otra cerveza como si de un tambo popular se tratase para abastecer a todas las marcas de cerveza con una misma bebida como viene hoy en día. El 2do jarro baja por mi garganta de un sorbo y aunque la cara de preocupación del anfitrión al tener una premonición de cómo continuaría la noche parecía no importarme, mi vaso nunca estuvo vacío por mas de 1 minuto. Luego del sexto me creía Superman y estaba convencido que mis 4 estómagos se ocuparían del asunto en algún momento distante pero súbitamente mi perdición arribó. Una jarra de litro y medio aparece y la propuesta no se hace rogar: ¿porque no hacemos un trago acá? Gancia y SevenUp era la receta pero un gil creyó que era vivo y le puso Ron cuando nadie estaba atento. En ese estado yo articulo pésimamente un, “¡a que yo me lo bajo entero de una!”; los ojos de Javito se iluminaron y me arrimó el balde. Tomé aire y comencé a tomar; a los pocos segundos no quedaba líquido en el balde… Acá termina la historia. Al menos en mi caja negra no hay más video. Pero las malas lenguas comentan cosas como: “estabas sentado en una de esas sillas plegables, de las que es imposible caerse y vos te caíste al menos 4 veces” “¡fuiste corriendo hacia la pared y quisiste matar una filita de hormigas que tenías delante de tu cara y después de 20 intentos no mataste una!” Revoqué las paredes y pulí los pisos con vomitada entre otras acciones desinteresadas por lo que conseguí que me prohibieran la entrada a su casa por un año.
Algunos momentos de oro, como los Nafta Súper que solía tomar en Pasacalle y demás boliches. Tiene “un no se qué” que seguramente es nafta súper del tanque del fitito estacionado en la vereda de enfrente y Blue para que adquiera ese tono azul fosforescente, pero eso me inspira menos confianza aún. A pesar de esta descripción que les proveo yo elegía este trago por su efecto inmediato el que funciona así: Se toma de un solo trago porque es asqueroso, sin hielo, porque la idea es que pase rápido. Ni bien sentiste el gusto viene la peor parte, la saliva que se genera en ese momento (rebalsando tu boca) es mas amarga que la hiel y no podes tragarla porque provoca arcadas, así que hay que escupirla. Tal y como hay un procedimiento para tomar un Toc Toc, acá les dejo mi método.
Otro momento increíble fue cuando fuimos unos amigos y yo a Pasacalle, hace un año y un poco más. Para ese entonces yo estaba atrás de una mina que me gustaba y tenía el dato que esa noche ella iría al boliche, pensé, me acerco a hablarle y tomamos algo. Me alejo de la ronda de bailes ridículos y de compromiso que desplegamos en toda salida con los chicos, y me dirijo hacia ella y su grupo de amigas. Me saluda con una sonrisa y un beso, me presenta a las chicas que estaban más cerca, y después de cruzar dos palabras la invito a tomar algo, me dice que no por el momento porque estaba con sus amigas y mejor más tarde. Ok, vuelvo con la frente en alto hacia la ronda que en cuanto me acerco se alborotan cual grupo de abejas protegiendo el panal y me atacan con preguntas ¿Quién era? ¿Qué te dijo? ¿Qué onda? ¿Ganaste? Ni sacado de un episodio de Will and Grace una reacción tan marica, desconcertado les digo, ¡¿que carajo hacen, bailen mierdasss?! con lo que les hice entrar en razón y volvimos a nuestro baile hipnótico y monótono. Momentos así son como la mayonesa en cada plato de arroz quemado, no tapan el mal sabor pero lo hacen bastante pasable.
Como obviar dentro del top10 momentos clave como lo fueron la vez que nunca sucedió: aquella en que por obra y gracias del señor no pasamos a Séptimo Cielo y nos tuvimos que volver. Si habré escuchado calumnias sobre este boliche. Después de hacer cola por 1/2 hora sale el patova mas sincero del mundo y nos dice, “bueno gente, de acá para atrás no entra más nadie, no hay más espacio adentro” en ese momento 4 de los 6 que fuimos estábamos en nuestro propio séptimo cielo.
En otra oportunidad en que fuera el aniversario de Pasacalle y el embajador de la pelotudez, acá presente relatando lo sucedido, llevó una remera sin mangas, aún bajo la advertencia del sentido común que básicamente establece que no calificas para ingresar a un boliche si vas vestido con esas fachas (también se aplica para los pantalones de jogging). Una vez allá tras hacer la cola el patova no me deja pasar, como era de esperarse y yo habría quedado de garpe como un nabo de no ser porque te daban la remera del aniversario con la entrada. Pero al no dejarme pasar, no podía acceder a ella, situación que trate de explicarle al gorila que vigila el ingreso al establecimiento pero resultó inútil, y para colmo no tenía crédito en el celular para pedirle a uno de los chicos que me diera su remera y después arregláramos adentro. Y sí, si uno se esmera, el trámite más simple del mundo puede resultar un parto. En una de esas aparece un pelado de traje con pinta de mafioso y flor de gato a su lado, tenía pinta de ser el dueño en fin, le pedí que me diera una mano y él, muy amable, entró y me dio una remera. Me cambié en la entrada e hice la cola (no había cola en realidad, estaba yo solo esperando que el patova se dejara de hacer el pija), y después de un rato se arrima el mismo pelado y le hace señas para que me deje pasar. Moraleja, soy un boludo, y el 90% de los pelados son capos.
Pasacalle puede ser sin lugar a dudas el boliche que más recuerdos me trae, sin dejar de lado a Ipanema donde voy a estar sacándome fotos, y firmando autógrafos este verano, y para alguna afortunada señorita realizaré mi danza de apareamiento. Como venía diciendo, ninguna fiesta de los ‘80 y ’90 superó a la de aquel domingo, y yo que pensé que como era un domingo nadie iría. Estaba asquerosamente equivocado. Si bien es verdad que al principio no había mucha gente, de a poco se fue llenando: el mar de perras veteranas, la verdadera música bailable con temazo tras temazo sin darte respiro, los tragos, el ambiente festivo... insuperable. Y yo empapado literalmente de autoestima bailé toda la noche y hasta que el boliche no cerró no nos fuimos, cosa que jamás se repitió nuevamente. Espero que hoy en día siga siendo lo que una vez fue. Dentro de poco iremos a comprobarlo, yo y mi otro yo.
Bueno y para ir cerrando, recuerdo otra de esas veces en la que me lucí por mi falta de criterio al beber. Nos juntábamos por primera vez con los del grupito del 1er año de mi carrera, pero no nos conocíamos tanto, al menos yo no a ellos, pero me cayeron bien así que asistí a la reunión. Nos juntamos en casa de uno de ellos a hacer la previa, a la cual las chicas llegaron tarde, así que los 3 que estábamos empezamos a tomar. Yo soy un tipo cervecero, me sacan de eso, y te tomo Dr. Lemon, tal vez algún espumante como mucho, y rara vez algún trago pero como soy fiel a la cerveza, tomo con el ritmo en que suelo tomar esta bebida derivada de la cebada. Grave error. Había Frizeé Blue, y yo le dí nomás mientras hablaba y los que me conocen saben que soy vueltero y me distraigo con la charla, así que también creí que eso me ayudaría a medirme. No fue así, pero todo estaba bien hasta ese punto. Antes de irnos, el dueño de casa prepara un trago (asumo que un cóctel de molotov) y me dice, “éste lo hice especialmente para vos fede”. Después de ese brebaje, enfilamos para Listen, pero como me agarró hambre me fui a comprar un sándwich. En fin, una vez adentro del boliche seguía bastante rescatado a pesar de que todo se movía. Me las arreglé bastante bien para bailar y exhibir mi repertorio de bailes “quemo”. 2do grave error: seguí tomando no sé qué dentro del boliche y aunque me servían, yo no pensé en rechazar la oferta. Hasta acá los detalles se vuelven borrosos pero recuerdo levemente las secuencias. En un momento que vuelvo del baño me sentía muy mal y el patovica que me ve, en una toma fugaz de karate me hecha a la mierda del boliche y cierra la puerta. Hice mis asuntos afuera y me quedé sentado como el muñequito de la tapa de Issues, el CD de Korn, misma posición y expresión. De repente se abre la puerta y me dejan entrar de nuevo (por lo que me dijeron tuvieron que insistir mucho para que esto sucediera), agradeciendo el gesto con palabras fuertes yo insulto claramente al patovica, de lo que inexplicablemente salí ileso. A partir de aquí, le vomité el pie a una de las chicas y mas tarde cuando me di cuenta de que se había ido hacía ya mas de ½ hora la puteé también a ella de arriba abajo. Tal vez haya mas detalles, pero ya se hizo larga la historia, lo fundamental es que siempre hay alguno que termina destruido. Me alegra haber sido yo, porque el primer día de clases cuando volví a la facultad, todas las chicas me conocían, y mal que mal, prefiero ser un boludo conocido a un completo injunable.

Q tipo verga. "prefiero ser un boludo conocido a un completo injunable", por eso el pais esta como esta.
ResponderEliminarniiii, me mate de la risaaa .. te pasassss, encima decis que nos conociamos, hacia 1 semana que estabamos en la facu nomas ..
ResponderEliminarpor ende, a vos solo te habiamos visto 1 vez ..
para seguir, anl sandwich te lo comiste en la entrada, mientras que el rrpp nos hacia pasar, y despues nos confesaste lo de los brotes de soja, que fue tremendooo ..
ahh te paso a contar que lo que tomaste adentro del boliche era septiembre con speed, y que al patova que puteaste, era quien te habia dejado entrar :P jajajaja ..
buaaa, al fin llego ese post .. ya estabamos medio cansados de esperarlo, pero bueee, igual, hay fotos recordando el momento, o creiste que me habia olvidado la camara ?? jajajajaja besito fede y graciasss :)
no poesponer esa foto gordo!! too much!!! con el agujero ahi anajo, jejeje!!
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