El amor imposible del Ema
Todo comenzó aquel día del traductor que mencione en la historia de las muelas, un miércoles a la noche, cuando me llama Martín para acompañar a un amigo a debutar. Ya me había hablado de él, así que sabía de su situación. El pibe pertenece a otra religión y fue criado de forma distinta, pero igual me calló bien. Con el correr del tiempo se hizo recurrente en nuestras salidas, dado que laburaba con Marcos, y este lo integraba en el grupo para que socializara un poco. Pero había algo peculiar en su forma de ser, que nos dejaba perplejos ante la imposibilidad de determinar qué era exactamente. Tal vez describiendo las circunstancias entiendan a que me refiero. Cuando salíamos a un boliche, él solía ejecutar una danza de apareamiento similar a la de los pavos reales donde la serie de movimientos y contorsiones que realizaba, eran acompañados de una mirada fija clavada en su pareja de cortejo, y de una serie de acercamientos invasores del espacio personal. Todo estuvo muy claro el día que fuimos de putas los 3, el Ema, yo y otro chabón. Cuando se presentan las chicas, viendo que no había mucha gente nos proponen pasar los 6 en una pieza compartida, (cada cual con la suya, aclaro para los despistados). Yo no tenía problema, tampoco él, aunque al otro no le entusiasmo mucho la idea. Y pasamos, lo más bien cada uno en lo suyo, hizo lo que tenía que hacer. Si miré 2 veces habrá sido mucho. Acá termina esa escena, pero unas semanas después hablando en la fila de un puestito de panchos, estando todos los chicos de la barra, sale el tema a flote. Y uno le pide con tono risueño algún comentario al Ema sobre aquella experiencia, a lo que él responde con una sonrisa que se escapaba de sus labios: ¡no sabés lo que carga este hijo de puta!” (realizando el conocido gesto con las manos, y con suficiente volumen de voz para que lo escuchase toda la cola de clientes y vendedores de la panchería). A lo que todos respondieron con carcajadas y muecas de desagrado. Se ve que se dio cuenta que metió la pata al decirlo y creyendo que yo lo seguiría en su opinión me lanza un: “¿Qué? ¿Vos no me mirabas a mí?” Ese fue el mayor indicio de que el muchacho era excéntrico en cierto sentido. Y había puesto sus ojos en mí. Ya finalizada la oleada de escalofríos, continúo. Hubo también otra situación que no voy a describir porque ya es demasiado chocante, pero los chicos se acuerdan bien de la del taxi... Otro momento interesante fue en la fiesta de año nuevo cuando nos juntamos en casa de Marcos (esa fue mi última parada de una serie de casas amigas en las que fui recibido y convidado con una copa o dos por el brindis), con unas amigas del anfitrión y nos quedamos tirados en el sillón hablando tonterías por un rato. Llegado un momento de la noche, me arrimo a una de las chicas y terminamos a los besos. Cual susurro del fantasma de la navidad pasada se escucha la voz del Ema (que estaba acurrucado en la oscuridad en un rincón) haciéndose presente con un dolido “gordo traidor...”. Ruido que en el momento no escuché yo porque estaba ocupado, pero uno de los presentes dio testimonio de ello. En fin damas y caballeros, toda la suerte del mundo. Desde ese día no se lo vio más. Pero se sabe que acecha detrás de biombos, agazapado y alerta (en referencia al libro del Coco Sily, y su descripción de los putos).Otra historia de histeria (Primera colaboración)
Me cuenta un amigo (para no revelar su identidad usaré un seudónimo, Néstor) lo que le paso el otro día y vale la pena rescatar lo acontecido porque esto es solo una prueba mas del grado de histeria que tienen las minas. Y no quiero una horda enardecida de mujeres que me vengan con que “no todas somos así”, porque oh casualidad todas las que tienen los cables cruzados están en el camino de uno. Y después nos preguntamos como me dijo mi amigo, ya mas relajado tomándoselo con soda, al terminar esta charla, “¿a mi solo me pasaran estas cosas?”. Y a continuación dejo el relato de Néstor según me lo contó.
Anoche cuando salen del laburo, él y la susodicha, ella estaba por ir a comer al bar de por ahí cerca tipo 23.30hs y como tenía la casa para el solo y con mucha comida, la invitó. La mina que esta muy buena cabe resaltar, aceptó dichosa. Y enfilaron para la casa de Néstor. Comen juntos, todo muy lindo, y se queda en la casa. Se hacen 2am, después de levantar la mesa y charlar un rato, y la minita le dice que le dolía el cuello y no sé que boludez para que el papanatas la tocara un poquito y le hiciera masajes. El loco se vuelve quiropráctico a este punto. En un momento la pendeja le dice “como me acostaría para que me hagas masajes”. Entendido en el tema, él le devuelve un, “¿querés acostarte en mi cama y te hago masajes?”. “Si es en el sillón sí, sino no” Después de un tire y afloje, palazos, y coqueteo ingenuo, los dos enfilaron para la habitación. Ahí ella se acuesta boca abajo y se desabrocha el corpiño, (con la remera puesta) y Néstor se sube encima de ella y empieza a darle los masajes. No puedo afirmar a ciencia cierta si usó o no sus manos para este acto pero llegó un momento que no aguantó más y le encajó un beso de prepo en la boca. A esto la mina reaccionó mal y “se pudrió todo” me dijo. Se levantó enojada y sin gritar ni nada se fue al living. Mas tarde le dice, algo increíble: ella le dijo que no había sido el beso lo que la puso mal... sino el sentirse traicionada... porque ella lo veía y lo ve como un amigo. Después de semejante pelotudez, continúo. Ante esta situación mi amigo resolvió disculparse y como no le gustaba en serio, más que lo que a cualquier varón le pasa con una mina muy linda. La flaca le termina diciendo que “lo perdona” aunque “se siente traicionada”. Encima después tiene que acompañarla a la esquina y la flaca lo termina de hacer quedar como un nabo con un “te mataría si no te quisiera tanto”. Y cada uno a su casa y ahí termino todo. Ahora bien, a todo esto la mina tenía novio. Lleno de interrogantes en la cabeza Néstor vuelve derrotado a su casa: “¿me pasara a mi solo estas cosas o a todos?, ¿me lo hizo a propósito? o ¿yo nunca me di cuenta que de verdad me veía como un amigo? “Si tiene novio... ¿que hacía en mi casa a esa hora en dicha circunstancia?” Que flor de turra agrego yo.

Voy a comentar porque creo que la situación lo amerita. En ESTE CASO PARTICULAR, la mina esta loca y por lo que se cuenta se nota que era una provocación constante. Hay MUCHAS de este tipo, por lo que es entendible que el género masculino afrime que son todas una histéricas. Sin embargo hay tips que humildemente voy a brindar para avivar a tan inocentes palomitas:
ResponderEliminar1- Si invitan una chica a comer a su casa no siempre pretendan que va a ceder, lo más probable es que quiera ahorrarse la comida, como creo que hizo esta chica.
2- Si hace todo lo que hizo la mina de esta historia no esta mal pensar que quiere guerra, es lo lógico si asi es como realmente sucedieron los hechos
3- Una mina que tiene novio y hace esto no debe ser tomada en serio, y lo mismo se aplica para el género masculino (garcas son todos)
4- Pobre Néstor, lo único que le recomiendo es que se aleje de las chicas que estan todo el tiempo en pose (onda Luli Love) esas son las peores. Mi consejo es que se busque alguien que de entrada sea honesta, y ya desde el vamos esta chica se nota que no lo era...
Sin más para agregar (por ahora) me despido y ya veré como sigo comentando desde la distancia...
AJAJAJAJJAJA que grande el ema, no me olvido mas año nuevo y el ema tirado en el piso diciendo "gordo traidor, gordo sos mio" JAJAJAJAJA muy puto el flaco
ResponderEliminarq increible el gordo un iman para los putos aAAJAJAJ.
ResponderEliminar