Cirugía para bajarme los colmillos
No sé que edad tenía exactamente, pero era un pendejo (alrededor de 13 o 14 años). Y tenía dos colmillos superiores que no tenían espacio para asomar por la hilera de dientes que ya estaban acomodados, entonces me los tuve que hacer bajar, cosa que no quería porque se veían genial, mas que nada para asustar a los pibitos mas chiquitos haciéndoles creer que era un hombre lobo o un vampiro (ya aclaré que era un pendejo). Me dieron turno, y el doctor me explicó como era la operación, nada del otro mundo pensé yo. La cirugía consistía básicamente en cortar 2 ventanitas sobre la carne para dejar al descubierto los colmillos y pegarles un braquete para forzarlos a bajar en el futuro, con ayuda del alambre del arco de la ortodoncia. Llega el momento de la verdad: la anestesia, cosa que detesto porque mantengo cierto rechazo hacía las jeringas, más aún cuando estos sádicos de mierda se empeñan en mirarte fijo con una expresión de gozo mientras largan el chorrito para que no quede aire en ella. Ahora bien, la operación era una pelotudez, pero como fue la primera que tuve no tengo un recuero muy agradable. Por empezar el sentido del humor del doctor era bastante abrasivo para mi gusto, por nombrar algunos ejemplos, al momento de poner la anestesia me pinchó varias veces para no tener que usar una mas dolorosa como lo es la del paladar, y me dice “¿sabes por qué te pincho tantas veces?, para que te quedés quieto”, siempre con una sonrisa; o el hecho de iniciar la operación con un “¡te voy a masacrar!”. Ojo, yo en su lugar hubiese hecho lo mismo con un nene de mis características, cosa de divertirme un poco, así que no lo culpo. Otro detalle interesante para darle cierto matiz a mis pesadillas era el brutal rojo punzó de la sangre: esta emergía de mi boca y yo la alcanzaba a vislumbrar en el reflejo del lamparón de los dentistas, sus lentes, en los mismos guantes y en las gotas de saliva que el aparato succionador no alcanzaba a atrapar. Más allá de eso, no fue tan terrible.
Extracción de las muelas del juicio (lado izquierdo)
Esta historia es algo mas reciente; septiembre del 2009. Recuerdo bien que fue cerca del día del traductor (30 de ese mes) porque tuvimos una jornada en la facultad y yo terminé yendo con la jeta toda hinchada, y tanto mi atractivo como mi autoestima decayeron esa noche. Pero volviendo al relato, me tocaba sacarme las últimas 2 muelas del juicio porque estaban desacomodándome los dientes, sobre todo la de abajo que estaba acostada. Ya estaba más canchero yo porque la última vez, cuando me había sacado las muelas de la derecha no fue para tanto. Pero esta vez había algo diferente en el aire. La operación: comenzó con la anestesia, y tranquilo sacó la de arriba, en menos de 2 minutos. Ahí respiré hondo, y me relajé un poco, y casi al instante que dejé de contraer los músculos de las nalgas, el tipo me dice “bueno, ahora es el turno de la jodida”… no sonó muy reconfortante me atrevo a decir, pero al menos la sinceridad fue siempre una fija en todas sus operaciones. Y empezó el desagradable forcejeo. A veces no me daba cuenta pero entre el tubo chupasaliva, la mano del doctor, el instrumento quirúrgico y el movimiento de un lado para otro, inconcientemente cerraba la boca impidiéndole ver. Me lo dijo 2 veces y a la 3ra directamente se corrió, abrió un cajón y sacó un cubo de hule de 3cm y me lo hizo morder con el lado derecho de la boca. Ya no podía escapar. Después de al menos 10 minutos de tajearme la encía, que por lo que tengo entendido debe haber sido algo similar a cuando ya cortaste un árbol y queda sacar el pedazo con raíz y tenés que rebanar a palazos y fuerza bruta toda adherencia a la tierra, para recién después poder hacer palanca y sacar la base del todo. Lo noté frustrado y me preocupé pero estuve al borde de cagarme encima literalmente cuando se alejó y volvió diciéndome lo siguiente. “Bueno Federico, esta complicado así que vamos a probar algo distinto. Vos no te asustes…”. Hice caso omiso a su sugerencia y caí víctima de un pánico abrumador sin igual. El hijo de puta sacó un martillo y un cincel, (prestado de algún albañil amigo) y con uno en cada mano me remata con un “¡abrime grande!” Con cada impacto sentía que me estaba partiendo el cráneo en 2, me lloraban los ojos, traspiré como un condenado. Una tarde inolvidable. Después del 6to o 7mo golpe se ve que logro partir la muela y empezó a sacarla por pedazos (no contento con lo anterior me pasaba los pedazos ensangrentados de muela por la cara). Con ello concluyó la operación y pude relajar todos los músculos de mi cuerpo que estuvieron ultra contraídos durante todo el procedimiento. Me dijo como las veces anteriores, que mantuviera la gasa firme e inmóvil para que cicatrizase más rápido y evitar el sangrado, pero al poco tiempo volvés a salivar en mayor cantidad y con la boca cerrada no queda otra que tragar sangre o escupir. Yo opté por la segunda y puedo asegurar que no solo era desagradable para el espectador. Y para cerrar con broche de oro, mientras caminaba hacia la parada del bondi, me encontré con un amigo que me hablaba como si nada y al ver que no le podía responder tuve que recurrir al celular para explicarle via mensaje de texto mi condición. Se me cagó de la risa y me acompaño a escupir una vez mas en un tacho de basura cercano.

Te faltó agregar que, al ver la caprichosa distribución de tus dientes en la boca, la dentista dijo que tenías una dentadura "de libro".
ResponderEliminarCalculo que debe hacer sido del libro Obras Maestras del Terror o de alguna novela de Stephen King.
Que risa jejeje!!! Esta publicación esta en el top 5 de las que has escrito hasta ahora. Para mi que el tipo era masoquista le causaba placer verte sufrir jejejejej!!! Vos si que tenes un karma, JEJEJE!!
ResponderEliminarAaaa, acordate que te tengo que pedir el turno con Chachi, jeje!
aJJAAAJ q gordo de mierda, tenes alto kilombo en la boca gordo aJAJAJ, decile q te saken todo, y te pones mandibula de vampiro, q ahora cn el temita este de crepusculo ganas seguro x ese lado.
ResponderEliminarPD: fue genial verte rebotar en ingles el viernes a la noche jaJAJA.
JAjajajaja muy bueno1!!! Tengo q decir q yo soy el amigo con el q se encontro! Me siento famoso.
ResponderEliminarajajajjajajajajajjajajajjajajajjajajaj
ResponderEliminarjusto leo esto en una crisis de autoestima
que suerte la mia!
gracias por tus escritos fede!
por una humanidad mejor!
(?)
Gordooooo volve a escribir lo tenes re abandonadoooo!
ResponderEliminarTe jodio bien ese hijo de puta
ResponderEliminarTE CUENTO QUE MI HISTORIA ES MUY PARECIDA A LA TUYA PERO MUCHO PEOR
ResponderEliminarA MI SE ME DESFIGURO LA CARA POR CULPA DE ESAS MUELAS
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